Bahía de Ítaca / Antonio Regalado
El martes saldremos de dudas. El encuentro Rodríguez Zapatero-Rajoy nos dará la medida exacta de si hay posibilidad o no de que estalle la primavera o la esperanza. Nos va la vida en el empeño. Y el límite marcado por el PP de no pagar ningún precio político por dejar de matar no debería traspasarse. Eta no ha podido superar la masacre del 11-M. Y las prenegociaciones han dejado la pelota en el tejado del Gobierno. El anuncio del alto al fuego permanente es una contradicción. El alto al fuego, siempre es temporal. No se habla del abandono de las armas ni de las extorsiones, ni los chantajes, ni la kale-barroka.
Los comunicados de ETA -leídos por una mujer encapuchada- no añaden nada nuevo. Más de lo mismo: Autodeterminación, referéndum, anexión de Navarra e Iparralde, cambio del marco jurídico y cese en la ’represión’. O sea, legalización de Batasuna y apertura de una mesa donde abertzales, peneuvistas y socialistas digan sí (o sí) a las reivindicaciones de los terroristas.
El presidente del Gobierno ha estado muy bien en el Parlamento. En el fondo y en la forma. Sabe que se avecina un proceso largo y difícil, difícil y largo y que tiene que contar con el PP. “Señor Rajoy, quiero expresarle desde aquí que mi actitud va a ser de máxima colaboración (y maxima información) para que podamos ver ese horizonte de esperanza que nos una. Créame, tengo confianza en ustedes, que ha luchado mucho por el fin del terrorismo, que han sabido mantener principios de libertad y principios de democracia y en la Constitución.
La llamada telefónica de la mañana del miércoles había allanado el camino. Mariano Rajoy ofreció también, en sede parlamentaria, máxima colaboración. Toda la prudencia es poca. Lanzar las campanas al vuelo como han hecho los medios de comunicación. Públicos y privados hablando de paz… ¡Libertad, compañeros, libertad¡ no sólo es exagerado sino improcedente. Baste releer los comunicados para darnos cuentas de que lo único que pretende ETA es no quedarse fuera de juego y amordazar la democracia y la Constitución. Ojo al PNV y al oportunismo del lendakari que ya ha iniciado los pasos para convocar una mesa sin exclusiones. ¿Una mesa con un Otegi ilegal en la calle o un mártir en la cárcel? Por si acaso, Bono nos decía que ni el CNI, ni la Guardia Civill ni los jueces están en tregua, diga lo que diga el bizcochable del Fiscal General del Estado. Estamos en otro escenario, cierto, pero la ley es la ley. Necesitamos tiempo para creer en que puede estallar la primavera. Pero también puede estallar la esperanza.
Los comunicados están firmados por asesinos, que han matado, extorsionado y chantajeado a Franco y a todos los gobiernos de la democracia. Es legítimo intentar buscar el final del terrorismo pero sin violentar la Constitución, a la luz y con los taquígrafos del Parlamento. Es el momento de alinearnos todos con el presidente del Gobierno. Apoyémosle en las decisiones que tome desde la unidad Demos -démonos- una oportunidad a que la libertad se instale en toda España. Definitivamente.
Los comunicados de ETA -leídos por una mujer encapuchada- no añaden nada nuevo. Más de lo mismo: Autodeterminación, referéndum, anexión de Navarra e Iparralde, cambio del marco jurídico y cese en la ’represión’. O sea, legalización de Batasuna y apertura de una mesa donde abertzales, peneuvistas y socialistas digan sí (o sí) a las reivindicaciones de los terroristas.
El presidente del Gobierno ha estado muy bien en el Parlamento. En el fondo y en la forma. Sabe que se avecina un proceso largo y difícil, difícil y largo y que tiene que contar con el PP. “Señor Rajoy, quiero expresarle desde aquí que mi actitud va a ser de máxima colaboración (y maxima información) para que podamos ver ese horizonte de esperanza que nos una. Créame, tengo confianza en ustedes, que ha luchado mucho por el fin del terrorismo, que han sabido mantener principios de libertad y principios de democracia y en la Constitución.
La llamada telefónica de la mañana del miércoles había allanado el camino. Mariano Rajoy ofreció también, en sede parlamentaria, máxima colaboración. Toda la prudencia es poca. Lanzar las campanas al vuelo como han hecho los medios de comunicación. Públicos y privados hablando de paz… ¡Libertad, compañeros, libertad¡ no sólo es exagerado sino improcedente. Baste releer los comunicados para darnos cuentas de que lo único que pretende ETA es no quedarse fuera de juego y amordazar la democracia y la Constitución. Ojo al PNV y al oportunismo del lendakari que ya ha iniciado los pasos para convocar una mesa sin exclusiones. ¿Una mesa con un Otegi ilegal en la calle o un mártir en la cárcel? Por si acaso, Bono nos decía que ni el CNI, ni la Guardia Civill ni los jueces están en tregua, diga lo que diga el bizcochable del Fiscal General del Estado. Estamos en otro escenario, cierto, pero la ley es la ley. Necesitamos tiempo para creer en que puede estallar la primavera. Pero también puede estallar la esperanza.
Los comunicados están firmados por asesinos, que han matado, extorsionado y chantajeado a Franco y a todos los gobiernos de la democracia. Es legítimo intentar buscar el final del terrorismo pero sin violentar la Constitución, a la luz y con los taquígrafos del Parlamento. Es el momento de alinearnos todos con el presidente del Gobierno. Apoyémosle en las decisiones que tome desde la unidad Demos -démonos- una oportunidad a que la libertad se instale en toda España. Definitivamente.
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